Daniel Pennac – Los derechos imprescritibles del lector

Sus años de ser profesor de literatura y enfrentarse al desafío de convertir estudiantes en lectores deben de haber inspirado a Daniel Pennac a desacomodar los lugares comunes acerca de la lectura. ¿Es obligatorio leer? ¿Le debe gustar a todo el mundo? ¿Nos hace mejores personas? Escritor él mismo, Pennac no cuestiona todas estas creencias, pero sí se permite repensarlas.

Agrupados bajo el nombre “Los derechos imprescriptibles del lector”, listó (y desarrolló en su libro Como una novela) estos permisos:

1. El derecho a no leer;

2. El derecho a saltarse páginas;

3. El derecho a no terminar un libro;

4. El derecho a releer;

5. El derecho a leer cualquier cosa;

6. El derecho al bovarismo (enfermedad textualmente transmisible) – o sea, leer febrilmente, vibrar de emoción, obsesionarnos por un texto o personaje es válido (y no una etapa inmadura que debemos superar);

7. El derecho a leer en cualquier parte;

8. El derecho a picotear;

9. El derecho a leer en voz alta;

10. El derecho a callarnos.

“Como cualquier enumeración de derechos que se respete, la de los derechos a la lectura debería empezar por el derecho a no hacer uso de ellos – y en este caso con el derecho a no leer -, sin lo cual no se trataría de una lista de derechos sino de una trampa viciosa”. Daniel Pennac